El candidato brasileño Flávio Bolsonaro pidió este martes a la justicia electoral que anule por propaganda indebida en WhatsApp la candidatura de su rival, el presidente Lula, quien planea hacer lo mismo contra el senador derechista por supuesta interferencia de Meta en el balotaje.
Ambos se enfrentarán el domingo tras la victoria de Bolsonaro en la primera vuelta por 47% a 45% de los votos.
El izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de casi 81 años, busca un cuarto mandato no consecutivo y aparece en empate técnico en los sondeos frente a su rival de 45 años.
El recurso ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Bolsonaro, consultado por la AFP, cita "abuso de poder" de Lula en la presunta difusión masiva de acciones de gobierno en período electoral a través de una cuenta gubernamental de WhatsApp, propiedad de Meta.
De su lado, la campaña de Lula presentará al TSE un recurso por "manipulación algorítmica" del gigante tecnológico estadounidense, con un pedido de revocación de la candidatura de Bolsonaro, dijo a la AFP una fuente del equipo lulista, que confirmó informaciones de prensa.
Meta, dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, es blanco de denuncias de Lula por supuestamente perjudicarlo en sus plataformas frente al hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro (2019-2022), antes de la segunda vuelta del domingo.
Aunque el recurso al TSE iba a presentarse este martes, según otra fuente del equipo de Lula, finalmente se postergó para el miércoles, dijo a periodistas el senador Camilo Santana, coordinador de campaña.
Pese a que Meta niega las acusaciones, ha admitido fallos como la desactivación de anuncios proselitistas de Lula que atribuye a "problemas técnicos" que no habrían afectado solo a Brasil.
A pedido de Meta, la empresa y los abogados de ambas campañas se reunieron este martes ante el TSE, que escuchó a las partes sobre el cumplimiento de una orden suya para que la 'big tech' garantice equilibrio a los dos postulantes.
"Transparencia e igualdad entre los candidatos es lo que se busca resguardar", afirmó el juez Marco Aurélio Bellizze tras encabezar la reunión, citado en una nota del TSE.
Meta aseguró este martes que cumplió las órdenes del TSE para asegurar igualdad en la distribución de contenidos y anuncios electorales de ambas campañas.
La autoridad electoral le había dado el lunes 24 horas para demostrar acciones, después de considerar que no tomó medidas ya exigidas la semana pasada.
De lo contrario, el TSE expuso a Meta a una multa diaria de unos 200,000 dólares.
La campaña de Lula denunció, entre otros problemas, un alcance restringido de sus contenidos en Instagram y WhatsApp y que la herramienta de IA de Meta se negaba a generar contenido electoral suyo, pero no de Bolsonaro.
Entre las medidas adoptadas, Meta dijo que solo los candidatos y partidos registrados ante la justicia electoral pueden ahora anunciarse en sus redes.
El consejo asesor de contenido de Meta, supervisor independiente con sede en Londres, afirmó el martes que constató "fallos recurrentes" ligados a contenidos sobre las elecciones presidenciales en Brasil.
La campaña de Bolsonaro también denunció una presunta "ofensiva de propaganda negativa impulsada" por su contrincante "con la aprobación" de Meta.
Lula intensificó su ofensiva contra Bolsonaro tras perder la primera vuelta.
El presidente autorizó este martes la divulgación de sus extractos bancarios y telefónicos, así como los de su familia, si su rival se compromete a lo mismo.
La policía investiga por posible corrupción a Flávio Bolsonaro luego de que se supiera que pidió una suma millonaria a un banquero detenido por fraude para financiar una película sobre su padre, preso por golpismo.
El derechista ha contraatacado con menciones a "Lulinha", un hijo del presidente investigado por tráfico de influencias.
Bolsonaro afirmó el domingo que sus cuentas se declaran al fisco.
Tras perder la primera vuelta, Lula y la izquierda se activaron en varios frentes para tratar de ganar el balotaje del domingo.
Hubo movilizaciones masivas en varias ciudades, bajo consignas como "Bolsonaro nunca más" y "Por la democracia".
El gobierno de Lula también aumentó y adelantó el pago del Bolsa Familia, un emblemático programa de asistencia a familias pobres que alcanza a casi 50 millones de brasileños.
En el Congreso, obtuvo un triunfo clave con la aprobación de una reforma constitucional que garantiza dos días de descanso a los trabajadores.